domingo, 23 de marzo de 2025

¡Susan en adopción!

Nuestra pequeña Susan es una gatita con una historia un poco trágica... Tenemos que contarla, porque es la única forma en que la gente puede entender qué les ocurre y por qué a veces son gatos que requieren de una gran paciencia para su adaptación a un nuevo hogar.


Susan vivió durante dos años completos en la obra de un edificio. Los trabajadores del lugar le daban de comer... pero eso no significa que fuera una buena vida. Cuando no trabajaban estaba sola, ¡y llegó a parir dos veces!

En vez de protegerla y buscarle un hogar, le quitaban los cachorros para que no estuvieran en la calle y se los repartían entre ellos. Pero a ella la dejaban allí, sin darle una oportunidad en un hogar, como si fuera el entretenimiento que tenían mientras trabajaban...

¿Creéis que eso está bien? ¿Creéis que eso es lo que merecía una gatita que aparece de la nada en un terreno que NO es ni debe ser un lugar en el que vivir, si es que se le puede llamar vida a aquello?

Pero, claro, todo llega siempre a su último día. La obra terminaba y Susan, evidentemente, no podía seguir viviendo allí. Fue entonces cuando, de repente, no le tenían tanto cariño, nadie quería quedársela. Sola, así estaba y así nos la tuvimos que llevar, teniendo que empezar una introducción de cero, con una gata a la que le habían ido quitando cachorros y lo máximo que hacían por ella era alimentarla.

Por suerte, Montse y su familia le hicieron de casa de acogida y Susan aprendió lo maravilloso que es sentir las caricias y el calor de un hogar. Aprendió que puede ser amiga de otro gato y que puede dormir en una cama y tener comida siempre, no solo cuando a quienes la alimentan les apetece. Además es juguetona a más no poder, le encanta perseguir pelotas, así que es una gatita totalmente preparada para tus tardes de diversión además de poder estar llenas de mimos con sus ronroneos y su deslumbrante belleza.

Poco a poco se está adueñando de nuestro corazón, pero ahora necesita encontrar una familia definitiva.

¿Qué? ¿Te animas? Si crees que podrías darle esa oportunidad que no sabemos hacia dónde podría llevarte junto a ella..., ¡contáctanos!