Esta princesita de apenas unos cinco meses, apareció en el jardín de una casa de alquileres vacacionales mayormente, con su hermanito. Eran unos bebés y ella solía mantenerse más a distancia. Su hermanito, en cambio, era muy cariñoso.
La pareja que en ese momento los conoció, empezó a darles de comer. Pero como suele pasar, los alquileres se terminan. Debían marcharse para volver a casa y no tenían posibilidad de llevárselos con ellos. Además, nunca sabes qué tipo de personas entrarán después de ti, y eso suponía una preocupación extra en ese momento.
Kela es desde el primer momento un poco más tímida. Se acerca a ti para olerte. Y si hay comida de por medio, no te preocupes, que vendrá corriendo. Pero todavía estamos trabajando en la confianza para que vea lo maravilloso que es estar llena de caricias y amor.
¿Qué? ¿Te animas? Si crees que podrías darle esa oportunidad que no sabemos hacia dónde podría llevarte junto a ella..., ¡contáctanos!